¿Qué es la mastoiditis?

¿Qué quiere decir tener mastoiditis? Si has llegado hasta aquí es porque te estás preguntado qué es la mastoiditis.

Empezaremos por darte una primera pista: está relacionada con las infecciones de oído, es decir con la otitis. Sigue leyendo para conocer más pistas acerca de la infección mastoide.

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Definición de mastoiditis

Se trata de una infección del hueso mastoide del cráneo, es decir, de la apófisis mastoides. Este hueso se ubica detrás de la oreja y es por eso que guarda una relación con el sistema auditivo. Cuando las bacterias infectan a esta parte del cráneo es cuando pueden causar esta afección. La mayoría de las infecciones mastoides son causadas por bacterias de tipo neumocócicas.

De forma más concreta, la mastoiditis se produce si se infectan o se inflaman las células mastoides. Los casos, que afectan más a niños que a personas adultas, no son de pronóstico grave y, con el tratamiento adecuado, llegarían a curarse.

Causas y síntomas

El punto de origen de esta dolencia debemos buscarlo en la infección. El cuerpo emite una reacción enviando glóbulos blancos a la parte de la oreja afectada para combatir las células invasoras. La infección del oído puede causar esta reacción en forma de acumulación de líquido e inflamación de la zona. Pero más concretamente, la infección se manifiesta en los espacios aéreos del hueso. Por lo tanto, las causas principales de esta patología del oí­do hay que buscarlas en las infecciones de oído.

Aparece cuando la persona desarrolla una infección del oí­do medio o lo que es lo mismo, una otitis media aguda. Y por lo general, la mastoiditis se da con mayor frecuencia en los niños que en los adultos. La otitis suele aparecer en invierno cuando desarrollamos un catarro o constipado o con la llegada de la gripe. En ese momento en el que hay un cambio de temperaturas y llega el frí­o. También se desarrolla con mayor asiduidad en verano debido al contacto casi permanente con el agua de la piscina o de la playa, y a la humedad y las altas temperaturas.

Los síntomas que se incluyen en esta afección se identifican si el paciente tiene:

  • Fiebre y dolor de cabeza
  • Enrojecimiento del oído y del lóbulo de la oreja
  • Hinchazón detrás del oído y aparición de un bulto doloroso en esa zona
  • Pérdida auditiva en el oído afectado
  • Secreción del oído
  • Sensación de cansancio y estado irritable
  • Dolor del hueso mastoideo y dolor de oído
  • Vómitos y náuseas
  • Parálisis facial
  • Colesteatoma

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¿Cómo diagnosticarla y quién la trata? 

Al igual que sucede con los problemas auditivos, el paciente debe acudir en primer lugar al médico de cabecera que examinará el oído a través de una otoscopia. Si tiene la sospecha de que puede existir riesgo de mastoiditis, le derivará al otorrino y le podrán realizar otras pruebas más específicas:

¿Cuándo debes acudir al médico?

Existe una prevención muy básica que es detectar la infección de oído cuanto antes posible. Así evitaremos que el problema se complique posteriormente y desemboque en una patología incurable.

En el caso de la mastoiditis, el autodiagnóstico es primordial antes de que el médico examine el bulto de la oreja. No obstante, si has tardado en revisar ese bultito, visita cuanto antes al médico si:

  • Te duele o está rojo
  • El bulto está fijo en un lugar o cambia o crece
  • El bulto aparece de repente
  • O si se acompaña de otros síntomas

Tratamiento de la mastoiditis

La pregunta que nos hacemos cuando tenemos alguna dolencia suele ser si se puede curar y cómo combatirla. En este caso, puede que te estés preguntando si es grave la mastoiditis. La respuesta es negativa, ya que no cabe duda de que cuando una otitis se complica, puede derivar en mastoiditis.

El tratamiento más común que se aplica a la mastoiditis es a través de antibióticos. No siempre surten efecto, ya que pueden no alcanzar la profundidad dentro del hueso mastoideo. Si se trata de una infección leve se aplicarán por ví­a oral, y si nos encontramos ante un caso severo, se inyectarán por vía intravenosa (con suero) y mediante el ingreso ambulatorio.

La recomendación es acudir siempre al pediatra o al otorrino para que evalúe cada episodio. Y en el caso de que los antibióticos no funcionen, el último paso sería recurrir a una operación del nieto para que la pus salga hacia fuera.

Mastoiditis en niños

Partiendo de la base de que la otitis es más común entre la población infantil, la mastoiditis también afecta más a los grupos de menor edad. Las familias acuden a las consultas de pediatría para evitar que queden secuelas.

Sin embargo, puedes aprender y usar estas recomendaciones para evitar la mastoiditis crónica en los más pequeños de la casa:

  • Vigilar los cambios bruscos de temperatura y de altitud.
  • Llevar una buena limpieza del oí­do. No recurrir a los bastoncillos para limpiar los oídos.
  • Si el niño o la niña está acatarrado, procura no llevarlo al colegio porque el constipado se podrí­a complicar y derivar en una infección de oí­do.
  • Prioriza (si se puede) la lactancia materna a los biberones porque protege contra las infecciones.
  • Evitar la exposición de los más pequeños al humo del tabaco.
  • Proteger los oí­dos correctamente, tanto en invierno como en verano. En invierno con gorros de lana u orejeras y en verano con bandas de neopreno y protectores auditivos.
  • Hacer drenajes para conseguir que los mocos no lleguen a la trompa de Eustaquio y en el caso de que ya se hayan acumulado, para conseguir sacarlos y que no se produzca una pérdida de audición.

Para tener más recomendaciones en la salud de tus oídos y la de tu familia, sigue leyendo nuestro blog y sigue aprendiendo de forma sencilla.

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