¿Afecta el alcohol a la audición?

Si te has preguntado alguna vez cuánto alcohol tiene una cerveza, quizás deberías hacerte la pregunta de si el consumo en exceso de bebidas alcohólicas puede provocar daños en tu oído.

El alcohol es malo para la salud y para la salud auditiva también. Conoce en qué medida afecta a tu posibilidad de dejar de oír bien cada día.

Déjanos ayudarte y dinos qué necesitas

Beber alcohol puede afectar a tu oído

¿Cómo nos afecta tomar un par de copas? ¿Tiene el consumo de alcohol alguna relación con la pérdida auditiva? ¿Nos podemos quedar sordos si abusamos de la ingesta de bebidas alcohólicas?

Nos hemos ocupado de hacer los deberes por ti y respondemos a cada una de estas preguntas porque tienes que saber cuál es la relación entre el consumo de alcohol y la sordera.

Antes de nada, la respuesta es sí: el alcohol tiene consecuencias negativas en nuestra capacidad auditiva. Está demostrado por diferentes estudios que, a largo plazo, ingerir demasiado alcohol afecta a nuestro cerebro. Estas investigaciones concretan que, con el deterioro cerebral a causa del alcohol, los nervios auditivos también se ven afectados e incluso los bebedores moderados corren el riesgo de acabar padeciendo una pérdida auditiva.

Sin embargo, se desconoce cómo ocurre exactamente, cómo se generan los daños en el oído: aún se debe determinar qué cantidad de alcohol y qué tiempo de consumo son necesarios para llegar a esta situación.

Consecuencias de beber alcohol y la aparición de la sordera

En lo que nos concierne como expertos en el cuidado de la audición, el alcohol influye en la audición y más concretamente en el procesamiento del sonido. Al quedar dañada la corteza auditiva del cerebro hace que tardemos más tiempo en procesar los sonidos que nos llegan. Para que lo entiendas mejor, puede costarte más escuchar a esas personas que hablan muy deprisa o distinguir peor las voces en lugares con mucho ruido.

Es importante tener en cuenta además que, aunque los oídos pueden seguir funcionando perfectamente, el cerebro deja poder procesar los sonidos. Esto es porque el nervio auditivo es el encargado de transmitir la información de los sonidos que nos llegan desde la cóclea hasta el cerebro.

Sin movernos de esta parte del oído interno, las células ciliadas que se encuentran ahí alojadas pueden verse dañadas también por el exceso de consumo de alcohol. El alcohol impregna de toxicidad el oído interno destruyendo a estas células e impidiendo la regeneración de las mismas. ¿Y en qué se traduce todo este ambiente tóxico? Pues en signos de padecer algún tipo de pérdida auditiva o sordera.

En este apartado, toca mencionar a las personas alcohólicas, personas que pueden dañar sus oídos internamente a causa del alcohol. Sus elevados niveles en sangre pueden crear el entorno tóxico que antes mencionamos y deteriorar las células ciliadas de la cóclea en el oído interno. Este proceso es conocido comúnmente como ototoxicidad.

Revisa gratis tu audición

Comprueba ahora y totalmente gratis tu salud auditiva con un estudio audiológico completo y en un centro de confianza cerca de tu domicilio.

Fumar y beber alcohol produce sordera

El tabaco, al igual que el alcohol, también puede hacer que dejemos de oír con claridad. Los vasos sanguíneos se estrechan y el oído recibe menos flujo de sangre, por lo que las funciones auditivas no están al cien por cien.

Lo curioso es que el humo del tabaco no solo atañe a los fumadores, sino que los fumadores pasivos también sufren las consecuencias de respirar el humo convirtiéndose en posibles pacientes de pérdida auditiva.

Además, fumar tabaco también aumenta la aparición de acúfenos o tinnitus. Así que, piénsate dos veces las consecuencias antes de encenderte ese cigarrillo.

Por otro lado, varios estudios alertan de una posible relación entre beber alcohol durante conciertos y festivales donde existe un mayor riesgo de padecer pérdida de audición por el aumento de los decibelios.

Una de estas investigaciones se publicó en la revista ‘JAMA Otolaryngology Head and Neck Surgery’, y reflejaba que los asistentes que habían consumido bebidas alcohólicas eran los que permanecían cerca de los altavoces. Y por lo tanto, se convertían en un grupo de mayor riesgo para sufrir acúfenos o algún tipo de pérdida auditiva.

Como has comprobado, nuestra salud auditiva es una gran responsabilidad y muchas veces está en nuestra mano controlarla. Como expertos en resolver tus problemas auditivos, insistimos en la importancia de contactarnos para cualquier duda que quieras aclarar sobre tu falta de audición. Contáctanos ahora y recuerda: si bebes con moderación, tus oídos brindarán por ello.

Este sitio utiliza cookies. Al utilizar nuestros servicios, aceptas el uso que hacemos de las cookies. Más información