Los audífonos invisibles, también conocidos como audífonos intracanales, son una opción pensada para personas que buscan mejorar su audición con la máxima discreción posible. Se colocan dentro del conducto auditivo, de forma que apenas se perciben desde el exterior o, en algunos casos, quedan totalmente ocultos para los demás.
Su tamaño reducido implica ciertas limitaciones técnicas, y su idoneidad depende tanto del tipo de pérdida auditiva como de la anatomía del oído y del estilo de vida de cada persona.
Si te preguntas si este tipo de solución auditiva encaja contigo, en Miaudífono te ayudamos a valorar las distintas opciones disponibles, siempre con asesoramiento profesional.
Se trata de audífonos hechos a medida de tipo intracanal, diseñados para colocarse total o parcialmente dentro del conducto auditivo. A diferencia de otros formatos que se colocan detrás del oído, estos dispositivos aprovechan la anatomía del canal para pasar desapercibidos y ofrecer una experiencia auditiva más natural.
Su funcionamiento se basa en los mismos principios que cualquier audífono moderno: captan el sonido mediante micrófonos, lo procesan digitalmente y lo amplifican según la pérdida auditiva de cada persona.
La diferencia radica en el tamaño y la ubicación, factores que condicionan tanto sus prestaciones como su uso diario.
Existen distintos formatos, que se diferencian principalmente por el nivel de discreción, la profundidad a la que se colocan en el conducto auditivo y las prestaciones que pueden incorporar.
Cuanto más pequeño e interno es el audífono, más invisible resulta, pero también mayores son sus limitaciones técnicas. Por eso, no todos los tipos son adecuados para las mismas personas ni para los mismos grados de pérdida auditiva.
Son los audífonos más pequeños y los únicos que pueden considerarse completamente invisibles en la mayoría de los casos. Se colocan en la parte más profunda del conducto auditivo, quedando ocultos a la vista.
Son una opción muy valorada por personas cuya prioridad absoluta es la discreción, siempre que su oído y su pérdida auditiva lo permitan.
Los modelos CIC se colocan ligeramente más hacia el exterior que los IIC, aunque siguen siendo muy discretos y apenas visibles en la mayoría de las orejas.
Suelen ser una alternativa equilibrada para quienes buscan discreción sin renunciar a algo más de rendimiento y facilidad de uso.
Los ITC ocupan una parte mayor del conducto auditivo y pueden resultar visibles según la forma del oído. Aun así, siguen considerándose audífonos pequeños y discretos.
Son una buena opción cuando la invisibilidad total no es prioritaria y se busca un equilibrio entre tamaño, comodidad y prestaciones.
Los ITE se alojan en la parte externa del oído, rellenando la concha auricular. Son los más grandes dentro de los intracanales y, aunque no son invisibles, pueden resultar discretos para muchas personas.
Suelen recomendarse cuando se prioriza la facilidad de uso y el rendimiento frente a la máxima discreción.
Este tipo de audífonos no se elige solo por estética. Para que funcione correctamente y resulte cómodo a largo plazo, es fundamental que encaje con tu pérdida auditiva, tu anatomía y tu forma de vida.
Suelen ser una buena opción si:
En estos casos, los formatos IIC o CIC suelen ser los más valorados.
En Miaudífono te ayudamos a valorar tu caso de forma personalizada y, si este formato no es el más adecuado, te orientamos hacia alternativas igual de discretas y más eficaces.
Cada persona y cada pérdida auditiva son únicas. Nuestros expertos están aquí para asesorarte y encontrar el audífono que mejor se adapte a tus necesidades y estilo de vida. Habla con uno de nuestros profesionales y recibe orientación personalizada.
La mayoría de fabricantes líderes en audiología cuentan con soluciones intracanales en distintas gamas tecnológicas. Dentro de una misma marca pueden existir diferencias importantes en prestaciones y precio.
Algunos modelos conocidos por su tamaño reducido y tecnología son:
El precio varía según el tipo de modelo, el nivel tecnológico, el grado de personalización y los servicios incluidos en el centro auditivo. De forma orientativa, el coste suele situarse entre 1.000€ y 4.000€ por unidad.
Dado que no todas las personas son candidatas al mismo formato ni necesitan el mismo nivel tecnológico, el precio final solo puede determinarse tras una valoración profesional. Si quieres un presupuesto personalizado e información sobre opciones de financiación para audífonos o posibles ayudas, no dudes en contactarnos.
Aunque destacan por su discreción, este diseño tan compacto también implica ciertas limitaciones.
Desventajas:
Algunas personas buscan audífonos invisibles e inalámbricos, pero en los modelos completamente invisibles estas funciones suelen estar limitadas. En esos casos, puede ser recomendable valorar formatos algo más grandes pero igualmente discretos.
En Miaudífono te acompañamos para que puedas resolver tus dudas, entender tus opciones y dar el siguiente paso con confianza. Habla con un experto para recibir una valoración profesional o utiliza nuestro buscador y empieza cuando quieras.

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No. Los audífonos invisibles suelen estar indicados para pérdidas auditivas leves o moderadas. En casos de pérdidas severas o profundas, normalmente se necesita un mayor nivel de potencia y prestaciones que este formato no puede ofrecer.
Por eso es imprescindible una evaluación auditiva profesional, que determine si este tipo de audífono puede cubrir adecuadamente tus necesidades.
La prueba es la opción más recomendable si tienes dudas, es tu primera vez o quieres comparar distintos modelos. Permite valorar con calma cómo influyen los audífonos en tu día a día.
Si ya utilizas audífonos y solo necesitas ajustar la adaptación o renovar el dispositivo, una revisión profesional puede ser suficiente. En ambos casos, contar con asesoramiento especializado marca la diferencia.
La vida útil de los audífonos suele situarse, de forma orientativa, entre los 4 y 7 años. Factores como el uso diario, el mantenimiento, la limpieza y la cantidad de cerumen que produce tu oído pueden influir en su vida útil. Un buen mantenimiento puede prolongar su funcionamiento, pero el desgaste natural y la manipulación diaria son inevitables con el tiempo.
Al fabricarse a medida y colocarse dentro del conducto, suelen integrarse bien en el oído.
Eso sí, al estar en contacto directo con el canal auditivo, requieren un periodo de adaptación y un buen mantenimiento. La comodidad final depende tanto del ajuste profesional como de la anatomía de cada persona.
Su tamaño reducido puede dificultar la colocación, retirada o el cambio de pila, especialmente en personas con problemas de visión o destreza manual. En estos casos, puede ser preferible optar por un formato algo más grande pero más fácil de manejar.
Sí, generalmente requieren un mayor cuidado. Al estar dentro del conducto auditivo, están más expuestos a la humedad y al cerumen, por lo que es importante limpiarlos correctamente y acudir a revisiones periódicas. Un mantenimiento adecuado ayuda a prevenir averías y a prolongar su vida útil.