Pitidos en los oídos por dolor de cervicales

De forma común, el dolor cervical o una contractura cervical se asocia a una mala postura, movimiento mal ejecutado o a problemas de vértigos. Esta última causa, este mareo con pérdida de equilibrio, es también el causante del dolor de oído por contractura cervical.

Siguiendo esta línea, quizás los pitidos en tus oídos sean el origen del dolor de las cervicales o de un problema de artrosis cervical. Será mejor que descubras si es así. Te lo explicamos.

¿Qué son las cervicales y por qué duelen?

Las cervicales son esa parte del cuerpo humano que se encuentra entre la cabeza y la columna coronando la parte más alta de la columna. La columna cervical está formada por siete vértebras en su totalidad, las cuales son las más pequeñas de toda la columna vertebral.

El dolor cervical o cervicalgia es una dolencia bastante común entre la población y viene determinado por causas bien diferenciadas, aunque el punto en común del dolor se deba a una anomalía o malformación en las partes blandas, músculos, ligamentos, discos, nervios y vértebras y articulaciones.

Las cervicales emiten un dolor muy focalizado en la zona del cuello, pero que es extensible a los brazos, cabeza y espalda.

Para saber qué hacer ante una contractura cervical, empieza por conocer sus causas:

Causas del dolor o artrosis cervical

Los problemas cervicales, tan comunes, vienen causados por principios también muy usuales:

Físicos

  • Una mala postura
  • No dormir en la posición correcta
  • No descansar en el colchón o con la almohada adecuada 
  • Realizar un movimiento brusco mientras hacemos deporte o otra actividad 
  • Levantar algo demasiado rápido
  • Pasar horas mal sentado frente al ordenador
  • Otras posiciones estáticas que afectan a la postura cervical

Emocionales

  • Estrés
  • Depresión

Otras causas generadas por otros problemas

  • Lesiones por accidente o caída (latigazo cervical o fractura de vértebras)
  • Fibromialgia
  • Tortícolis
  • Rotura del disco
  • Esguince
  • Espondoliosis

Síntomas del dolor de cervicales

Entre los más habituales aparecen: mareos, cefaleas o dolor de cabeza, rigidez, náuseas, hormigueo en las manos y, por supuesto, dolor localizado en el cuello.

Sabemos cómo se producen los mareos cervicales y qué desarrolla o emite nuestro cuerpo para saber si los estamos padeciendo, pero ¿cómo puede afectar a tu calidad de vida? Este dolor tan focalizado demuestra en pacientes que les acaba afectando a su vida cotidiana. La sensación de vértigos o de mareo impiden llevar una vida dentro de la normalidad, ya que la necesidad de reposo o de tratamiento terapéutico se hacen necesarios.

¿Pero cómo puede acabar afectando la cervical al oído?

La primera explicación que vamos a buscar si una persona escucha pitidos en los oídos es una infección, un tapón de cera, una larga exposición a ruidos fuertes o los, cada vez más frecuentes, acúfenos. Todas estas explicaciones son ciertas, pero conviene que sepas que los pitidos auditivos también pueden sentirse por causas no óticas, como por ejemplo, los dolores cervicales.

Mientras se está padeciendo el dolor cervical o tras haber pasado por esa situación, el paciente puede notar cómo sus oídos se taponan o cómo emiten unos pitidos. Es indudable que la relación entre el tinnitus o los acúfenos y la artrosis o hernia cervical es estrecha y se le puede poner nombre. Se le denomina síndrome tensional.

Síndrome tensional

Es el nombre técnico que se le da al bloqueo de los músculos de las cervicales. Aparece como consecuencia de pasar largas horas sentados frente al ordenador. Por lo tanto, el colectivo y los trabajadores de oficina son los más perjudicados por realizar esta práctica varios días a la semana.

La postura tiene mucho que ver en todo esto, pero también los malos hábitos. Dormir en la postura adecuada, comer bien sentado o levantar peso de la forma que se debe hacer es vital para huir de latigazos cervicales y de los molestos ruidos en la cabeza.

¿Cómo se diagnostica el síndrome tensional o los mareos cervicales?

Toda historia clínica tiene un principio. El médico debe conocer el historial del paciente desde el inicio hasta la actualidad y realizar una serie de preguntas sobre este daño: agudeza del dolor, situación y fecha de aparición, etc. Después someterá al paciente a un examen físico para evaluar las zonas dolorosas y la movilidad cervical. Estas son las pruebas de diagnóstico más comunes:

  • Radiografía en el cuello.
  • Tomografía de cuello y cabeza.
  • Resonancia magnética del cuello.
  • Análisis de sangre.
  • Otras exploraciones como por ejemplo, un TAC.

¿Se puede evitar el dolor de cervicales?

Aplícate hoy y mañana no tendrás que lamentarlo. Este es el lema para las contracturas de cuello y cervicales. Evita todas las acciones y actividades de tu vida diaria que creas que puedan afectar a tu musculatura cervical y practica los siguientes ejercicios que te explicamos a continuación.

El mejor tratamiento para las cervicales

El tratamiento indicado, tanto para controlar y aprender a vivir con los acúfenos cervicales como para el dolor cervical puede ser útil si se aplica alguna de estas recomendaciones:

  • Relajantes musculares, analgésicos, antiinflamatorios para el tratamiento sintomático y los vértigos de cervicales.
  • Usar un collarín cervical blando durante la fase aguda del dolor.
  • Duchas de agua caliente aplicando el chorro a presión y con temperatura elevada. Debe realizarse todos los días durante unos 15 minutos y aplicando directamente el chorro sobre la zona del cuello y de los hombros. Tras la ducha, realiza movimientos hacia delante y hacia atrás durante otro cuarto de hora.
  • Empleo de ultrasonidos en las sesión de rehabilitación.
  • Infiltración local.
  • Sesiones de fisioterapia y de tracciones cervicales.

Ejercicios para corregir el dolor o los vértigos cervical 

Para corregir la postura, tenemos a nuestro alcance muchas prácticas sencillas que evitarán que se produzca la lesión o se agrave esta misma. Empieza por aplicar estos consejos para corregir la tensión muscular:

  • Siéntate de forma correcta apoyando la zona lumbar en el respaldo de la silla con respaldo vertical (tanto en casa como el trabajo).
  • Mientras estás sentado no cruces las piernas y tampoco las dejes colgando. Usa un punto de apoyo para posar los pies porque puede que te ayude.
  • Colocar la pantalla del ordenador a la altura de los ojos para no tener que arquear la espalda.
  • Es muy recomendable cambiar de postura cada pocas horas. Hacer pausas, caminar por los pasillos de la oficina…
  • Hacer ejercicios de cuello mientras estamos sentados
  • Duerme boca arriba o, en su defecto, de lado creando un eje para alinear la espalda.
  • Abandona la vida sedentaria y haz ejercicio periódicamente.
  • Date un automasaje en la zona del cuello y la nuca y la parte suboccipital para relajar la musculatura.
  • Acude a un centro de fisioterapia para que te den un masaje y dejar que la tensión y el estrés se vayan.

La fisioterapia ha demostrado que es una pieza clave dentro del tratamiento cervical y de los mareos que van unidos a esta dolencia. La acción terapéutica ayuda a disminuir el dolor y reducir su intensidad. Consulta con tu fisioterapeuta de confianza y diseñará un programa de ejercicios cervicales adaptados a tu caso. Quizás algunas de estas prácticas las puedas hacer en casa, como por ejemplo: hacer reposo en casa y aplicar frío local para bajar la inflamación o aplicar calor seco para mejorar la contractura del músculo.

Si necesitas ampliar más información, siempre estamos para escucharte. Déjanos un mensaje y pregúntanos todas tus dudas. Las resolveremos muy pronto.

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