Diferencias entre la sordera prelocutiva y sordera postlocutiva

La sordera prelocutiva o prelingual es la que se produce antes de la aparición del lenguaje. Es decir, antes de que el niño aprenda a hablar. Si tenemos en cuenta que la sordera puede aparecer después del nacimiento, el niño, en este caso, pasa a ser un sordo prelocutivo.

A continuación te explicamos el concepto de sordera prelocutiva y en qué se diferencia de la sordera postlocutiva.

La sordera o pérdida de audición puede aparecer en tres momentos diferentes de la vida de una persona: por causa de alguna enfermedad, de repente y sin aviso y después del nacimiento del bebé.

Desde esta última perspectiva, podemos hablar de 3 tipos de sordera:

  • Sordera prelocutiva o prelingual, previa a la aparición del lenguaje, de 0 a 2 años
  • Sordera perilocultiva, entre los 2 y los 4 años de edad
  • Sordera postlocutiva o postlingual, la que aparece tras la adquisición del lenguaje

Sordera prelocutiva: antes de poder hablar

A diferencia de otros tipos de hipoacusia, la sordera prelocutiva aparece antes de que los niños hayan empezado a comunicarse verbalmente. Lo más frecuente en estos casos no es que se trate de una sordera leve, más bien lo contrario, porque la hipoacusia prelingual suele ser severa y, en muchos casos, implica el uso de implantes cocleares, con características especiales que puedes descubrir en nuestra web.

Si la pérdida de audición es un problema que puede llegar a afectar seriamente a la vida de un paciente adulto, debemos ser conscientes de lo relevante que es su aparición en la primera infancia. Por eso, es especialmente importante la detección precoz de la sordera y la atención temprana a los pequeños que sufren este tipo de hipoacusia prelocutiva.

Causas de su aparición

Al igual que ocurre con los distintos tipos y grados de sordera, la hipoacusia prelocutiva aparece por varias causas, obviamente relacionadas con aspectos que pueden originarse antes del nacimiento:

Origen genético y/o congénito

  • Infecciones en el embarazo
  • Enfermedades en el embarazo como la rubeola materna
  • Otras afecciones durante la gestación

En el momento del parto (y hasta los 28 días después de dar a luz)

  • Parto prematuro
  • Meningitis
  • Otitis

Detección precoz de la pérdida de audición prelocutiva

Como en cualquier patología, el diagnóstico precoz de un problema auditivo es fundamental para mejorar las posibilidades de tratamiento y la salud del paciente. A continuación, recogemos algunas de las pautas y recomendaciones para padres y madres que puedan tener alguna sospecha sobre un posible caso de sordera prelocutiva en sus bebés o hijos menores de dos años.

¿Cómo saber si un recién nacido padece sordera?

Según la CODEPEH, la Comisión para la Detección Precoz de la Sordera Infantil, la incidencia de la hipoacusia en los recién nacidos tiene un impacto importante en nuestra sociedad:

  • 5 de cada mil recién nacidos padece sordera
  • 1 de cada mil sufre sordera severa
  • 2.000 familias al año viven la discapacidad auditiva de algún niño
  • El  60% de las sorderas infantiles tienen origen genético
  • Mientras que el 80% de las hipoacusias infantiles definitivas aparecen en el nacimiento

La mejor herramienta para la detección precoz de la sordera prelocutiva en recién nacidos es el llamado cribado neonatal auditivo que se aplica a todos los recién nacidos antes de dejar el hospital o en el primer mes de edad corregida en el caso de bebés prematuros.

Se trata de una prueba objetiva en la que se transmiten unas emisiones sonoras al conducto auditivo del bebé, a través de un pequeño adaptador. Para evaluar la audición del bebé se analizan las respuestas en la cóclea y colocando unos sensores en el cuero cabelludo del bebe para recoger la actividad del oído y el cerebro a estímulos sonoros.

sordera prelocutiva fiapas

Pero además, en casa, el entorno familiar puede ayudar a detectar posibles problemas en la audición del niño. Son muchas las señales, que si estamos atentos, nos sirven para detectar algún tipo de trastorno auditivo en el pequeño. Este gráfico difundido por FIAPAS (Confederación Española de Familias de Personas Sordas) puede funcionar bien como guía para detectar los síntomas de la sordera infantil y servir como diagnóstico de algún déficit auditivo.

Detectada cualquier mínima sospecha, la asistencia al especialista es vital. El otorrino es el único profesional que podrá evaluar la situación y el problema auditivo del niño o el bebé.

Evaluación de reflejos del bebé frente a los sonidos

Otro de los primeros pasos para diagnosticar la sordera prelocutiva es la evaluación de los reflejos del bebé. Lo cierto es que en el caso de bebés con pocas semanas de vida la detección de la pérdida auditiva es compleja, ya que no todos los reflejos de respuesta del bebé se pueden relacionar directamente con los sonidos.

  • Reflejo de movimiento, que se expresa con sacudidas del bebé
  • Reflejo de llanto, suele producirse a 70 dB, expresión facial del bebé y comienzo del llanto
  • Reflejo de sorpresa (el llanto se corta y el bebé comienza a moverse sorprendido)

Debemos tener en cuenta este tipo de reflejos de los recién nacidos y, si no existiesen reacciones del bebé que se puedan interpretar como respuestas directas al sonido, podremos concluir que existe un problema de sordera prelocutiva.

Diferencias entre la sordera prelocutiva y postlocutiva

Como te explicábamos el inicio de este artículo existe un tipo de pérdida de audición que aparece con los años. Se trata de la hipoacusia postlocutiva, que aparece cuando ya se ha adquirido el lenguaje y sólo los factores externos pueden provocarla.

Las causas de la sordera postlocutiva proceden todas de agentes externos. Son las siguientes:

  • Infección
  • Presbiacusia
  • Traumatismo
  • Enfermedad concreta

Si en el caso de la hipoacusia prelocutiva, los padres deben llevar a su hijo al otorrino, ante cualquier signo de sordera postlocutiva, el paciente también podrá acudir a un centro auditivo a que un audioprotesista experimentado analice su falta de audición con las pruebas pertinentes como la audiometría o logoaudiometría y recomendarle la solución auditiva más adecuada.

Tratamiento de la sordera prelocutiva

Evidentemente, además de un dispositivo que corrija el problema de sordera infantil (implante coclear o audífonos) es necesaria la intervención de un logopeda que ayude a que los niños aprendan el lenguaje con las mínimas trabas posibles. El papel del logopeda es fundamental, ya que mediante una serie de ejercicios divertidos y juegos, estimulará la comprensión lectora y la capacidad auditiva del niño. Además, realizará sesiones de entrenamiento auditivo en las que se trabajará la memoria auditiva junto con la rehabilitación logopédica.

La vicepresidenta 1ª del Consejo General de Colegios de Logopedas nos contaba en esta charla los detalles sobre las tareas que realiza un logopeda cuando acude a su consulta o centro un niño o adulto con dificultades auditivas. Te invitamos a leerla y si te quedan dudas puedes contactarnos en cualquier momento.

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