¿Conoces la diferencia entre oír y escuchar?

Reconócelo, seguro que alguna vez has usado indistintamente estos dos verbos y, lo cierto, es que en términos de significado existe una gran diferencia entre oír y escuchar.

Si puedes elegir, qué prefieres: ¿ser oído o ser escuchado? En este post te aclaramos todas las dudas sobre cuál es la diferencia entre oír y escuchar.

Oír y escuchar según la RAE

Aunque a veces podemos llegar a utilizar oír y escuchar como sinónimos, lo cierto es que hay un matiz importante entre el significado de ambos verbos en español. Te proporcionamos algunos ejemplos y frases de oír y escuchar para que lo tengas mucho más claro:

“Como el que oye llover” es una expresión que se utiliza en español para afirmar que alguien no presta atención a algo. Mientras que otra expresión como “escucha a tu corazón” manifiesta una voluntad en este caso poética de comprender y atender nuestros deseos y sentimientos.

Como web experta en pérdidas de audición, nos interesa especialmente ahondar en el significado del verbo oír y sus diferencias con el verbo escuchar. En este sentido, podemos decir que “oír” es la acción de percibir con nuestros oídos todo tipo de sonidos y ruidos que se producen a nuestro alrededor.

¿Oír y escuchar significan lo mismo? La respuesta es no. Ya que en la acción de oír entra en juego la capacidad de nuestro sentido auditivo para captar, como si fuese un micrófono, el sonido ambiente y los ruidos o conversaciones a los que podemos estar expuestos. Seguro que más de una vez has manifestado eso de: «¿Has dicho algo? No lo he oído». Aquí se refleja detalladamente que el verbo oír significa percibir por el oído un sonido .

Por lo tanto, y por contraposición a la acción de escuchar, podemos concluir que se trata de una acción involuntaria que se produce automáticamente en el momento que un sonido llega a nuestros oídos y estos lo recogen.

Sobre la diferencia entre oír y escuchar

Si nos remitimos al diccionario de la RAE (Real Academia Española) escuchar es “prestar atención a aquello que se está oyendo”. Por lo tanto, según los expertos en nuestro idioma, el acto de escuchar se realiza con una dedicación e intención plena por parte de la persona que escucha.

La escucha es una acción voluntaria que implica nuestro deseo por comprender y entender como receptores el mensaje que la persona emisora nos quiere hacer llegar. Sin una escucha activa es imposible que exista la comunicación verbal que se conforma a través de preguntas, gestos de comunicación, etc.

Por lo tanto, esta voluntad de comprensión y comunicación es, quizá, la más relevante diferencia entre oír y escuchar.

¿Por qué se producen las ilusiones auditivas?

Si hablamos de “oír” debemos detenernos en esos momentos en los que involuntariamente nuestros oídos pueden jugar un poco con nuestro cerebro. Al no existir el acto de “escuchar” como tal y ser un proceso involuntario, nos podemos ver expuestos a cierto tipo de curiosos engaños auditivos.

Todos hemos escuchado alguna ilusión auditiva en la que, para un mismo sonido, dudamos totalmente entre dos palabras o mensajes. Y dudamos una y otra vez, cuando escuchamos el mensaje o vemos el vídeo.

Todo esto tiene que ver con que la forma de percibir y asimilar los sonidos depende no de nuestros oídos, sino de nuestro cerebro.

Las ilusiones auditivas se producen cuando nuestra corteza cerebral percibe al mismo tiempo dos informaciones que no se distinguen la una de la otra. Cuando esto sucede, nuestro cerebro acaba procesando solo una de esas dos informaciones. Es por ello que si escuchamos varias veces el mismo sonido nuestra mente puede darnos sucesivamente dos respuestas diferentes y eso puede llegar a desorientarnos.

Si nos centramos en la percepción del sonido, nuestro cerebro puede optar por “escuchar” frecuencias bajas o altas. Con lo que, la palabra o mensaje que escucharemos puede depender de determinadas variables como nuestra edad o el tipo de altavoz desde el que estamos recibiendo ese sonido.

Como estamos viendo, la escucha es un proceso en el que nuestro cerebro debe intervenir. Para aclarar un poco más el tema, pasamos a seguir profundizando en el término oír.

Para oír bien, necesitas buena salud auditiva

Si tenemos pérdida auditiva no podremos escuchar ni oír adecuadamente, ya que nuestra capacidad de oír está vinculada al estado de salud en el que se encuentran nuestro sistema auditivo.

¿Cómo perciben nuestros oídos el sonido?

Muy fácil, nuestros oídos recogen los sonidos gracias a las vibraciones que viajan a través de las ondas, estas vibraciones son recepcionadas por nuestro tímpano, para posteriormente convertirse en información para nuestro cerebro.

En el blog de miaudifono.es encontrarás toda la información que necesitas sobre los distintos tipos de pérdida auditiva y las mejores soluciones y especialistas para que siempre disfrutes de una salud auditiva excepcional.

Este sitio utiliza cookies. Al utilizar nuestros servicios, aceptas el uso que hacemos de las cookies. Más información